Cómo sé si un huevo esta malo

Cómo saber si un huevo está malo

Casi todos hemos pasado por ello: buscas un huevo en la nevera, pero no recuerdas cuánto tiempo ha estado allí.

Es cierto que con el tiempo, la calidad de un huevo comienza a disminuir a medida que la bolsa de aire en el interior se agranda y las claras se vuelven más delgadas. Sin embargo, un huevo sólo «se deteriora» cuando comienza a descomponerse debido a bacterias o moho.

De hecho, tus huevos pueden ser perfectamente comestibles durante muchas semanas.

En caso de duda, existen varios métodos que puede utilizar para determinar si un huevo está bueno o malo. Sigue los siguientes 5 pasos.

1. Comprueba la fecha de caducidad del huevo

Una de las formas más fáciles de saber si tus huevos aún están bien es verificar la fecha en el cartón. Pero si tiras tus huevos refrigerados tan pronto como llega esta fecha, podría estar desperdiciando huevos en perfecto estado.

En España, los huevos pueden etiquetarse con una fecha de vencimiento para informarte de si aún están frescos.

Una fecha de «consumir preferentemente antes de» indica cuánto tiempo debe una tienda ofrecer huevos para la venta, no más de 30 días después del empaquetado, pero no necesariamente la fecha en que los huevos han caducado.

Asi que la fecha de «preferencia» marca el día después de la cual los huevos se consideran menos frescos.

La fecha de caducidad es aquella a la que hay que prestar mayor atención. Tras ese día, el huevo se pone malo y pasa a ser potencialmente peligroso para la salud, por lo que es mejor no arriesgarse a consumirlos.

La «fecha del empaquetado» o fecha paquete te puede indicar como de frescos son los huevos. Posiblemente unos huevos estén en mejores condiciones si se consumen sólo 1 semana después de haber sido envasados que si se consumen 3 semanas después.

Resumen:
Verificar la fecha de consumo preferente, la fecha de envasado y la fecha de caducidad. Esta última es la que de verdad indica si el huevo está malo o no.

2. Huele el huevo

La prueba del olfato es el método más antiguo, simple y seguro para determinar si un huevo se ha estropeado.

Si descubres que tus huevos han pasado su fecha de caducidad o vencimiento, puedes saber si todavía están buenos con un simple olfateo.

Los huevos que se han echado a perder emitirán un olor inconfundible, independientemente de si están crudos o cocidos.

Si ya no los puedes saber mientras el huevo está dentro de la cáscara, casca el huevo en un plato o tazón limpio y huele.

Si algo huele mal, tira el huevo y lava el plato con agua caliente y jabón antes de volver a usarlo.

Si las cosas huelen normal, lo que significa que no hay ningún olor, es una buena señal de que el huevo todavía es comestible.

Resumen:
Oler un huevo crudo o cocido es una manera simple para saber si un huevo se ha estropeado.

3. Haz una prueba visual

Además de tu nariz, tus ojos son una herramienta valiosa para saber si un huevo es bueno o malo.

Mientras el huevo todavía está en su cáscara, verifica que la cáscara no esté agrietada, viscosa o polvorienta.

La delgadez o las grietas pueden indicar la presencia de bacterias, mientras que una apariencia polvorienta en el caparazón puede indicar moho.

Si la cáscara parece seca y sin daños, casca el huevo en un recipiente limpio y blanco antes de usarlo. Busca cualquier decoloración rosa, azul, verde o negra en la yema o las claras, ya que esto puede indicar crecimiento bacteriano.

Si notas algún signo de decoloración, tira el huevo y lava el recipiente con agua caliente y jabón antes de probar un huevo nuevo.

También puedes comprobar si las claras o la yema del huevo están líquidas. Esto es una indicación de que el huevo está viejo y que la calidad ha disminuido. Pero esto no significa necesariamente que haya salido malo, y todavía puede estar en buenas condiciones para ser consumido.

Resumen:
Además de olfatear un huevo, revise su cáscara para detectar signos de bacterias y moho. Inspeccionar los blancos y la yema para decoloración también es una buena estrategia.

4. Comprueba si el huevo flota

La prueba de flotación es uno de los métodos más populares y divertidos para ver si un huevo es válido.

Este también es un método común para determinar la edad de un huevo fertilizado que se está convirtiendo en un pollito.

Funciona igual de bien para juzgar si un huevo no fertilizado es fresco o no.

Para realizar la prueba de flotación, coloca suavemente el huevo en un recipiente o cuenco con abundante agua. Si el huevo se hunde, está fresco. Si se inclina hacia arriba o incluso flota, está malo.

Esto se debe a que a medida que un huevo envejece, la pequeña bolsa de aire en su interior se hace más grande según se libera agua y se reemplaza por aire. Si la bolsa de aire se vuelve lo suficientemente grande, el huevo puede flotar.

Si bien este método puede decirte si un huevo es fresco o viejo, no te dice necesariamente si un huevo es bueno o malo.

Un huevo puede hundirse y seguir siendo malo, mientras que un huevo que flota puede estar bien para comer. Se trata de ir añadiendo indicios, pruebas y evidencias que te ayuden a tomar una decisión sobre si usarlo o tirarlo.

Resumen:
Comprobar si un huevo se hunde o flota es una forma popular de verificar cómo de fresco es un huevo. Sin embargo, no puede decirte 100% si un huevo se ha estropeado.

5. Haz una prueba de luz

La vela es un método utilizado para evaluar la calidad de un huevo o para evaluar el desarrollo de un pollito en un huevo fertilizado.

Esto se hace industrialmente utilizando equipos especializados para garantizar la clasificación adecuada antes de su envasado.

Pero también se puede hacer en casa, si estás dispuesto a aprender.

Necesitarás una habitación oscura y una fuente de luz pequeña y brillante. En el pasado, se usaban velas, de ahí el nombre de «método de la vela». Sin embargo, probablemente sea más efectivo usar una pequeña linterna o luz de lectura. La linterna del móvil puede valer.

Sostén la fuente de luz hasta el extremo grande del huevo. Luego, inclina el huevo y gíralo rápidamente de izquierda a derecha. Si se hace correctamente, el contenido del huevo debe estar iluminado.

Esto te permite ver si la célula de aire del huevo es pequeña o grande. En un huevo muy fresco, la celda de aire debe ser más delgada que 1/8 de pulgada, o 3.175 mm. A medida que el huevo envejece, los gases reemplazan el agua que se pierde por evaporación, y la bolsa de aire se agranda.

También deberías poder saberlo moviendo el huevo de lado a lado. Así verás cuán firmes son la clara y la yema. Menos movimiento indica un huevo más fresco.

Puede requerir algo de práctica, pero te permite identificar de manera bastante segura si un huevo es fresco o está pasado. Sin embargo, al igual que la prueba de flotación, no puede decirte si un huevo se ha estropeado con total certeza.

Resumen:
La vela es una forma más difícil de verificar si un huevo es fresco. Sin embargo, no te dice con total seguridad si un huevo está malo.

Conclusión

La falta de conocimiento sobre cómo saber cuándo un huevo se ha deteriorado lleva a algunas personas a tirar a la basura huevos buenos innecesariamente.

Entre las cinco estrategias enumeradas aquí, abrir un huevo, olfatearlo y controlar la decoloración es el método más concluyente para determinar la frescura.

Sin embargo, ten en cuenta que los huevos que contienen bacterias que causan enfermedades transmitidas por los alimentos, como Salmonella, pueden verse y oler completamente normales.

Por lo tanto, no olvides que incluso si un huevo pasa estas pruebas, es importante cocinarlo completamente a una temperatura segura antes de comerlo.

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